La semana pasada comenzamos con un artículo en el cual quisimos dar algunos datos sobre la financiación para empresas a corto plazo. Este tipo de financiación es necesaria en los momentos en los que una empresa o autónomo se ve obligado a conseguir liquidez en un corto plazo de tiempo por diferentes motivos, ya sea porque se le presenta una oportunidad de negocio que no puede rechazar, porque tenga que hacer frente a un pago inesperado o incluso por algún tipo de bache económico temporal. Sea cual fuere el caso, lo cierto es que a día de hoy es posible disponer de financiación para empresas a corto plazo gracias a ciertas fórmulas de financiación que pueden resultar muy atractivas. Entre las que ya hemos visto destacan, por ejemplo, el descuento de pagarés o el uso de un vehículo a modo de aval. Continuemos viendo otras fórmulas diferentes con las que conseguir liquidez rápidamente.

Factoring como financiación para empresas a corto plazo

El factoring es un modelo de financiación para empresas muy utilizado a día de hoy las grandes empresas, y que poco a poco va abriéndose camino en el mundo de las PYMES. Respecto al factoring podemos decirte que se trata de una operación donde se cede el crédito pendiente de cobrar a favor, normalmente, de una entidad financiera. Para que nos entendamos más fácilmente, es una manera de ceder los derechos de cobro a cambio de un adelanto de liquidez respecto al importe de las facturas. La entidad financiera correspondiente se encarga de adelantar la cantidad que corresponde a la factura lo que permite que la empresa consiga liquidez rápidamente y pueda desentenderse del cobro de la factura y de su gestión.

Pero, evidentemente, no es oro todo lo que reluce. Este tipo de transacciones suelen implicar la inclusión de unos intereses, a modo de comisión, por parte de la entidad financiera a cambio del adelanto de capital. Esta comisión puede suponer el 3 % del nominal del importe cedido. Además este tipo de movimientos suelen suponer la aparición de otros servicios asociados, como puede ser un informe comercial previo de la empresa con la que vamos a trabajar.

Si eres una PYME, el factoring sólo se podrá aplicar en el caso de que trabajes con una gran empresa. Es decir, si la factura a adelantar se realizar con una gran empresa, la entidad financiera aceptará realizar contigo dicha operación.

En caso de que el factoring se ejecute será la empresa financiera la encargada de cobrar al cliente al vencimiento de la factura y de adelantar el capital al empresario que solicita la transacción.

Factoring de exportación como financiación para empresas a corto plazo

Es otra de las variantes del factoring y puede ejecutarse en el caso de que una empresa venda sus servicios o sus productos en el extranjero. El funcionamiento del factoring exterior en cuanto a la financiación para empresas es idéntico al del factoring puro y duro. La diferencia únicamente radica en que se adelanta el importe correspondiente a las ventas que nuestra empresa ya ha cerrado previamente con la empresa o negocio extranjero.

¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes de ambos tipos de factoring?

Sin duda las ventajas más claras, además del adelanto de capital, son que la entidad financiera nos permite externalizar las funciones relativas al cobro y se asegura de realizar una valoración en la clasificación del crédito del cliente.

Entre las pegas más claras, nos encontramos con el alto coste financiero que puede suponer el factoring en comparación con otro tipo de métodos y la posible negativa de la entidad financiera a realizarlo con algunos clientes.