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Financiación basada en ingresos (RBF): ¿cómo funciona?

Financiación basada en ingresos (RBF)
En resumen
  • La financiación basada en ingresos permite a una empresa recibir capital a cambio de un porcentaje pactado de sus ingresos futuros, normalmente hasta alcanzar un importe total calculado con un multiplicador sobre el capital recibido.
  • Es una fórmula especialmente adecuada para empresas que ya generan ingresos medibles y relativamente previsibles, como SaaS, modelos de suscripción, ecommerce y negocios digitales en fase de crecimiento.
  • A diferencia de una ronda de equity, el RBF no implica vender participaciones ni incorporar nuevos socios, por lo que permite financiar el crecimiento sin diluir el capital de los socios actuales.
  • Aunque ofrece flexibilidad frente a la deuda bancaria tradicional, el RBF exige analizar bien el margen, la caja disponible, el porcentaje de ingresos comprometido, el multiplicador y el plazo estimado de devolución.

Muchas empresas con ingresos recurrentes necesitan capital para acelerar su crecimiento, invertir en captación, ampliar el equipo o reforzar su expansión comercial. Sin embargo, no siempre resulta conveniente abrir una ronda de inversión, diluir la participación de los socios ni asumir una financiación bancaria tradicional que no encaja con su modelo de negocio.

En este contexto, el Revenue-Based Financing se ha convertido en una interesante alternativa de financiación para compañías que buscan una fórmula más flexible para financiar su crecimiento. A continuación, analizamos qué es el RBF, cómo funciona, en qué casos encaja mejor y qué riesgos conviene valorar antes de cerrar una operación.

¿Qué es la financiación basada en ingresos o Revenue-Based Financing?

La financiación basada en ingresos o Revenue Based-Financing (RBF) es una fórmula que permite a una empresa obtener capital y devolverlo mediante un porcentaje pactado de sus ingresos futuros.

A diferencia de una ronda de financiación, no exige vender participaciones ni incorporar nuevos socios al capital. Su funcionamiento se apoya en la capacidad del negocio para generar facturación recurrente, por lo que suele encajar especialmente bien en startups, empresas SaaS, ecommerce y modelos digitales con ventas medibles.

Se trata de una forma de financiación flexible, vinculada al rendimiento real del negocio, en la que la devolución se adapta a la evolución de la facturación en vez de a un calendario de cuotas fijas.

¿Cómo funciona el modelo de devolución ligado a ingresos?

El funcionamiento del Revenue-Based Financing se basa en una amortización flexible, vinculada a la facturación de la empresa. Aunque las condiciones pueden variar según el financiador, el esquema suele seguir estos pasos:

  1. Solicitud y análisis del negocio: la empresa solicita la financiación al proveedor de RBF escogido, que revisará la facturación, la recurrencia de los ingresos, el margen, la estacionalidad, el crecimiento y la capacidad de devolución. Con esa información, determinará si la operación es viable y en qué condiciones.
  2. Porcentaje de devolución: si la operación sigue adelante, se pacta qué porcentaje de los ingresos futuros se destinará a devolver la financiación. Esta es una de las principales diferencias respecto a un préstamo tradicional, donde lo habitual es abonar una cuota fija mensual.
  3. Multiplicador sobre el capital: para fijar el importe total que debe devolver la empresa, muchos modelos de RBF aplican un multiplicador sobre el capital recibido. Por ejemplo, si se financian 100.000 euros con un multiplicador de 1,3, el total a devolver será de 130.000 euros.
  4. Pagos variables: durante la vida de la operación, la empresa devolverá más dinero cuando facture más, y menos cuando sus ingresos bajen. De esta forma, la amortización se adapta a la evolución del negocio.
  5. Cierre de la operación: la devolución termina cuando se alcanza el importe total pactado. A partir de ese momento, la empresa deja de destinar parte de sus ingresos al pago de la financiación.

¿Por qué se considera una financiación no dilutiva?

Cabe señalar que el RBF es un tipo de financiación no dilutiva, dado que la empresa obtiene capital sin vender participaciones ni incorporar nuevos socios al accionariado. Por eso, los propietarios no ceden parte de la propiedad de la compañía ni ven reducido su porcentaje de participación, como sí ocurre con otras soluciones como las rondas de inversión.

De esta manera, es posible mantener el control societario y evitar una negociación de valoración en una fase en la que la empresa todavía puede estar creciendo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el hecho de que no haya dilución no significa que la financiación no tenga coste. La empresa conserva su capital, pero se compromete a destinar una parte de sus ingresos futuros hasta completar la devolución pactada.

¿Para qué empresas encaja mejor la financiación basada en ingresos?

El Revenue-Based Financing es más adecuado para empresas que generan ingresos medibles y pueden demostrar cierta estabilidad en su facturación. Por ello, los perfiles que mejor suelen encajar con este modelo de financiación son:

Startups SaaS y modelos de suscripción

Los modelos SaaS son uno de los perfiles más habituales en el RBF porque generan ingresos recurrentes y permiten analizar métricas muy concretas, como MRR, ARR, churn, retención de clientes o margen bruto.

Esta información ayuda a valorar si la empresa puede asumir una devolución vinculada a ingresos sin depender de garantías tradicionales. Además, cuando el negocio tiene una base de clientes estable, la previsión de facturación resulta más fiable para estructurar la operación.

revenue based financing

Ecommerce y negocios digitales con ingresos recurrentes

La financiación basada en ingresos también puede encajar en ecommerce, marketplaces y negocios digitales con ventas periódicas o patrones de facturación previsibles. En estos casos, puede utilizarse para invertir en campañas de captación, stock, tecnología o expansión comercial.

Sin embargo, el margen es un factor determinante. Aunque una tienda online tenga un volumen alto de facturación, si sus costes de adquisición, logística o producto son elevados, destinar un porcentaje de los ingresos a la devolución puede tensionar la caja.

Empresas en crecimiento que quieren evitar una ronda de equity

También puede ser una opción interesante para empresas que necesitan capital para crecer, pero no quieren abrir una ronda de inversión en ese momento. Si la compañía espera aumentar su valoración en los próximos meses, el RBF permite financiar el crecimiento sin vender participaciones demasiado pronto.

Gracias a esta fórmula, es posible avanzar en la adquisición de clientes, el desarrollo comercial o la expansión, manteniendo el control accionarial y dejando una posible entrada de inversores para una fase posterior.

RBF vs venture debt vs equity: principales diferencias

Además del Revenue-Based Financing, existen otras alternativas para financiar el crecimiento empresarial, pero no todas afectan de la misma forma a la estructura financiera ni al accionariado de la compañía.

  • En el RBF, la financiación se devuelve mediante el pago de un porcentaje de los ingresos futuros de la empresa, hasta alcanzar el importe total pactado.
  • El venture debt es una fórmula de deuda dirigida, principalmente, a startups o empresas innovadoras con cierto nivel de tracción, a menudo respaldada por inversores de capital riesgo (venture capital).
  • Las rondas de equity suponen la entrada de inversores en el accionariado de la empresa, quienes aportan capital a cambio de participaciones, con la consiguiente dilución de los socios actuales.

Veamos sus principales diferencias en la siguiente tabla:

Criterio RBF Venture debt Equity
Tipo de financiación Capital ligado a ingresos futuros Deuda para empresas con potencial de crecimiento y capacidad de devolución Capital aportado por inversores a cambio de participación
Devolución Se devuelve con un porcentaje de la facturación Se devuelve mediante cuotas, vencimientos o condiciones pactadas No se devuelve como deuda, pero implica ceder parte de la empresa
Dilución No implica vender participaciones Normalmente no diluye capital, aunque puede incluir warrants u otros derechos Sí implica dilución de los socios actuales
Perfil de empresa Empresas que generan ingresos medibles y previsibles Startups o empresas innovadoras con tracción, respaldo inversor o capacidad de endeudamiento Empresas con alto potencial de crecimiento que necesitan capital para escalar
Coste Multiplicador sobre el capital recibido y porcentaje de ingresos comprometido Intereses, comisiones y posibles derechos adicionales para el financiador Pérdida de participación y de parte del valor futuro de la compañía
Riesgo principal Comprometer demasiada facturación futura y tensionar la caja Asumir deuda que puede pesar si el crecimiento no acompaña Diluirse demasiado pronto o aceptar una valoración poco favorable
¿Cuándo encaja mejor? Cuando la empresa quiere financiar el crecimiento sin diluir el capital y cuenta con ingresos recurrentes Cuando necesita deuda para complementar su financiación y tiene capacidad para asumirla Cuando necesita una inyección relevante de capital y acepta incorporar inversores

Ventajas de optar por la financiación basada en ingresos

El Revenue-Based Financing puede ser una alternativa interesante para empresas con facturación que quieren financiar su crecimiento sin abrir una ronda de inversión ni depender únicamente de la banca tradicional. Entre sus principales ventajas, destacan:

  • No diluye el capital de la empresa: el RBF permite obtener financiación sin vender participaciones ni incorporar nuevos socios al accionariado. De esta forma, los fundadores pueden mantener su porcentaje de propiedad y conservar mayor control sobre las decisiones estratégicas.
  • Adapta la devolución a la facturación: la empresa no asume una cuota fija mensual, sino que devuelve el importe adeudado mediante un porcentaje de sus ingresos. Si factura más, amortiza antes; si factura menos, el pago periódico también se reduce.
  • Permite el acceso rápido a financiación: al basarse en métricas de negocio, ingresos y capacidad de devolución, el análisis es más ágil que en las operaciones financieras tradicionales, especialmente cuando la empresa dispone de datos claros y trazables.
  • Es más flexible que la deuda bancaria: el RBF suele adaptarse mejor a empresas digitales, SaaS o modelos de ingresos recurrentes que no siempre encajan en los criterios bancarios habituales. El foco se pone en la evolución del negocio y no tanto en las garantías patrimoniales.
  • No exige avales personales: en los modelos de RBF, la financiación se apoya en los ingresos futuros de la empresa y no en el patrimonio personal de los socios, por lo que no se exigen garantías personales.

Riesgos y límites del Revenue-Based Financing

A pesar de sus múltiples ventajas, la financiación basada en ingresos también presenta ciertos riesgos que es recomendable analizar antes de cerrar la operación. Los principales son:

  • Puede tensionar la caja: la devolución se calcula sobre los ingresos, no sobre los beneficios. Por eso, una empresa puede estar facturando bien y, aun así, tener poca caja disponible si sus márgenes son ajustados o sus costes operativos son elevados.
  • Compromete ingresos futuros: al pactar un porcentaje de la facturación, la empresa tiene que asumir que una parte de sus ventas futuras irá destinada a devolver la financiación. Esto puede limitar su capacidad para reinvertir en marketing, equipo, producto o expansión.
  • Encaja peor en empresas sin facturación estable: el RBF necesita ingresos medibles y cierta previsibilidad. En proyectos en fase inicial, empresas pre-revenue o negocios con ventas muy irregulares, puede resultar difícil estructurar una operación viable.
  • El coste puede ser superior a otras alternativas: el multiplicador aplicado sobre el capital recibido puede hacer que el coste efectivo anualizado sea mayor que el de otras fórmulas de deuda, especialmente si la empresa crece rápido y devuelve el importe en poco tiempo.
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¿Cómo saber si el RBF puede ser viable para tu empresa?

Para saber si la financiación basada en ingresos encaja con tu empresa, hay que analizar si la devolución puede asumirse sin tensionar la caja ni limitar el crecimiento. Para ello, conviene analizar los siguientes aspectos:

  • Ingresos recurrentes: el punto de partida es comprobar si la empresa genera un volumen de facturación estable, medible y relativamente previsible. Cuanto mayor sea la recurrencia de los ingresos, más fácil será estimar la devolución.
  • Margen y caja disponible: como la devolución se calcula sobre los ingresos y no sobre los beneficios, la empresa debe analizar cuánto margen queda después de cubrir todos sus costes. Si el porcentaje comprometido reduce demasiado la caja disponible, la operación puede limitar la capacidad de crecimiento.
  • Multiplicador aplicado: también conviene revisar cuánto terminará devolviendo la empresa en total. Un multiplicador elevado puede encarecer la operación frente a otras alternativas, especialmente si la devolución se completa en poco tiempo.
  • Plazo estimado de devolución: aunque el RBF no funciona con un calendario fijo, conviene estimar cuánto tardaría la empresa en devolver el importe pactado según distintos niveles de facturación. 
  • Escenarios de facturación: antes de firmar, es recomendable simular un escenario conservador, uno esperado y uno optimista. Así se puede analizar cómo afectaría la financiación si los ingresos crecen, se mantienen o bajan durante la vida de la operación.

¿Quieres saber si el RBF puede encajar con tu empresa? En Financia-T analizamos tu caso y te ayudamos a valorar alternativas de financiación adaptadas a tu facturación, tu capacidad de devolución y tus objetivos de crecimiento.

Preguntas frecuentes sobre financiación basada en ingresos

¿La financiación basada en ingresos es un préstamo?

El Revenue-Based Financing puede funcionar como una fórmula de deuda, pero no se comporta igual que un préstamo tradicional. La principal diferencia está en la devolución, ya que, en lugar de pagar una cuota fija, la empresa devuelve el capital mediante un porcentaje de sus ingresos futuros hasta alcanzar el importe pactado.

¿El RBF exige aval personal?

En general, los modelos de RBF no exigen avales personales, dado que el análisis se centra en la facturación, la recurrencia de los ingresos y la capacidad de devolución del negocio. No obstante, siempre hay que comprobar las condiciones concretas de cada entidad financiera.

¿Qué empresas no deberían financiarse con RBF?

La financiación basada en ingresos no suele ser adecuada para empresas sin facturación, con ingresos muy irregulares o márgenes demasiado ajustados. Si la compañía no puede prever sus ventas o no dispone de caja suficiente después de cubrir los costes, comprometer un porcentaje de los ingresos futuros puede resultar arriesgado.

¿Qué diferencia hay entre RBF y una ronda de inversión?

En una ronda de inversión, la empresa recibe capital a cambio de participaciones, por lo que el control de los socios actuales se diluye. En el RBF, la empresa obtiene financiación sin vender parte de la compañía y la devuelve mediante un porcentaje de sus ingresos futuros, hasta completar el importe acordado.

¿Puede combinarse el RBF con venture debt o equity?

Sí, el RBF puede combinarse con otras fórmulas de financiación si la estructura financiera de la empresa lo permite. Puede utilizarse para financiar crecimiento antes de una ronda, complementar una estrategia de venture debt o cubrir necesidades concretas sin abrir capital en ese momento.

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Alejandro Melero García, Director General de Kontactalia Finance
Autor · contenido YMYL

Alejandro Melero García

Director General — CEO de Kontactalia Finance · Asesor Financiero Certificado LCCI por EFPA España

15+ años estructurando financiación alternativa con garantía hipotecaria para empresas, pymes y sociedades patrimoniales. Inscrito en el Banco de España con código D238 a través de Kontactalia Finance, S.L. (Registro Estatal de Consumo, nº 439/2013).

Revisado por: Alejandro Melero García · Asesor Financiero Certificado LCCI por EFPA España. Validación técnica del contenido a fecha de revisión indicada.
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Este contenido tiene fines informativos generales y refleja el marco normativo vigente en la fecha de revisión indicada. No constituye asesoramiento financiero, jurídico ni fiscal individualizado. Las condiciones de cada operación están sujetas a análisis caso a caso y a la firma de oferta vinculante. Financia-T es marca comercial de Kontactalia Finance, S.L., inscrita en el Banco de España con código D238 y en el Registro Estatal de Consumo con el número 439/2013.

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