
Alejandro Melero García
CEO y socio fundador de Kontactalia Finance (2009) · asesor financiero certificado en crédito inmobiliario (EFPA, LCCI)
Supervisa cada operación y responde de los contenidos de esta página.
En Financia-T gestionamos la reestructuración y refinanciación de deuda para empresas con nuestros fondos de deuda e inversores, para sociedades que necesitan agrupar pagos, sustituir préstamos o reorganizar vencimientos. Hace falta un inmueble como garantía: los acreedores cobran en la firma y la empresa se queda con una sola cuota ajustada a su actividad. Intermediario financiero fundado en Barcelona en 2009 e inscrito en el Banco de España (D238).
¿Qué importe de financiación necesita su empresa?
¿Dispone de propiedad inmobiliaria que pueda garantizar el préstamo?
¿Cuál es su valor aproximado?
¿Tiene cargas o hipotecas sobre el inmueble?
¿Cuál es el importe aproximado de las cargas?
Una reestructuración de deuda sustituye varias deudas de la sociedad (préstamos, pólizas vencidas, financieras, leasing, proveedores, Hacienda o Seguridad Social) por un único préstamo con garantía hipotecaria y una cuota que el negocio pueda pagar. Lo conceden fondos de deuda e inversores privados que valoran el inmueble y la capacidad de devolución, aunque la calificación crediticia sea negativa. Cada acreedor cobra en la firma y la empresa sale de la notaría con un solo pago al mes.
Simule la cuota única que sustituiría a sus deudas o pida el estudio de su reestructuración
Si el banco acepta refinanciar a tiempo con un interés menor, valore esa opción primero. Refinanciar la deuda de una empresa con garantía inmobiliaria tiene sentido cuando hay varias deudas, impagos o vencimientos próximos y un inmueble que las respalde.
Estas son las condiciones generales; tendrá las definitivas por escrito antes de decidir.
Bancos, pólizas, financieras, leasing, renting, proveedores, Hacienda y Seguridad Social. Si sobra dinero tras pagar a los acreedores, se abona a su empresa.
Hasta el 50 % de la tasación ECO del inmueble (40 % en activos no operativos) y hasta 200 M€ por operación. Si no alcanza para todo, le ayudamos a decidir qué pagar primero.
Desde el 8 % en operaciones de más de 5 M€. Depende del importe sobre tasación, del plazo y del inmueble. Aunque supere el de un préstamo antiguo, la cuota total puede bajar al ampliar el plazo.
Por debajo de 1 M€ (15 años por debajo de 500.000 €). A partir de 1 M€, 24-36 meses, 48 como máximo, pagando intereses cada mes y el capital al vencimiento.
Puede empezar pagando solo intereses mientras recupera ingresos. Cancelación anticipada desde el 0 %, con preaviso de 15-30 días, si su banco vuelve a financiarle.
Lo habitual es pagarla por OMF en la firma para que la nueva quede en primer rango. Mantenerla y añadir otra detrás es excepcional: ambas no pueden superar el 50 % de la tasación.
El estudio inicial no tiene coste ni compromiso. Al comparar, cuente también lo que deja de pagar: recargos, intereses de demora y costas. En la propuesta verá el ahorro mensual junto al coste total.
Simule la cuota única que sustituiría a las demás y pida el estudio de sus deudas
Cinco pasos, desde revisar las deudas hasta pagarlas ante notario. Antes de firmar sabrá qué se cancela y cuánto pagará cada mes.
Acreedor, saldo, tipo, cuota y vencimiento de cada deuda, con la nota simple del inmueble y el último balance. Si hay impagos, embargos o una ejecución iniciada, dígalo desde el principio: no descarta el estudio.
Comparamos lo que paga ahora con la nueva cuota. En 24-48 horas le damos una primera respuesta: cuánto cabe en el 50 % de la tasación, qué plazo encaja y cuánto bajaría la mensualidad.
Se tasa el inmueble y pedimos a cada acreedor su certificado de deuda. El financiador presenta por escrito importe, plazo, interés, gastos y qué cobra cada acreedor en la firma.
Preparamos la escritura y coordinamos con los acreedores la cancelación de hipotecas y embargos. Usted elige el notario y confirmamos cuánto se debe a cada uno a la fecha exacta de la firma.
Se paga a cada acreedor por OMF, según su certificado. Las deudas acordadas quedan canceladas y su empresa pasa a tener una sola cuota. Si hay dinero restante, lo recibe ese mismo día.
Los plazos corresponden a operaciones entre sociedades con la documentación completa. Si un socio aporta su vivienda, interviene la Ley 5/2019 (FEIN, acta previa y diez días de reflexión) y la firma necesita más tiempo. Si tiene un vencimiento o un embargo con fecha, díganoslo y ajustamos el calendario.
Cuando las cuotas se acumulan, cuesta saber por dónde empezar. Ordenamos saldos y vencimientos para acordar qué deudas se sustituyen y qué pagos conserva el negocio, y comparamos la tesorería resultante y el coste total con su situación actual. Si acepta la propuesta, organizamos la firma en la notaría que elija.
Kontactalia Finance trabaja desde Barcelona con fondos de deuda, family offices e inversores privados. Ayudamos a empresas con inmuebles a reorganizar sus pagos, también cuando su banco ya no refinancia.
Con la relación de deudas y la nota simple le orientamos en 24-48 horas. Si la operación no sale, se lo decimos antes de pedirle más documentos.
Importe, plazo, tipo, cuota única, costes y qué cobra cada acreedor en la firma, con el ahorro mensual junto al coste total.
21 reseñas de empresas que han pasado por el mismo proceso. Puede leerlas antes de llamarnos.
Financia-T es la marca de financiación para empresas de Kontactalia Finance, S.L., intermediario financiero fundado en Barcelona en 2009. Concedemos la financiación a través de fondos de deuda, family offices e inversores institucionales, y llevamos su operación hasta la firma en notaría.

CEO y socio fundador de Kontactalia Finance (2009) · asesor financiero certificado en crédito inmobiliario (EFPA, LCCI)
Supervisa cada operación y responde de los contenidos de esta página.

Asesora financiera sénior · certificada por EFPA España
Revisa cuánto paga por cada deuda, cuáles conviene cancelar primero y qué cuota puede asumir el negocio sin comprometer sus gastos habituales. Solicita los certificados de deuda, negocia el plazo y la carencia con el financiador y coordina las transferencias OMF a los acreedores en la firma.
Elija el importe que necesita para cancelar sus deudas y el plazo, compare la cuota orientativa con la suma de las actuales y, si le interesa, cuéntenos su caso. La estimación no es una oferta: la propuesta definitiva llega por escrito tras el estudio.
La cuota incluye capital e intereses, con sistema francés. El TIN parte del 10 % anual; el definitivo depende del inmueble, del porcentaje solicitado y del estudio. Importe máximo en el simulador: 1.000.000 €. Plazo: hasta 15 años por debajo de 500.000 €, hasta 10 años entre 500.000 € y 1 M€ y, a partir de 1 M€, 24-36 meses (48 como máximo), habitualmente con intereses mensuales y capital al vencimiento; el simulador ajusta el plazo al importe. La estimación no incluye apertura, honorarios, tasación ni gastos; los verá en la propuesta. Aquí, el coste total suma capital e intereses.
¿Qué importe de financiación necesita su empresa?
¿Dispone de propiedad inmobiliaria que pueda garantizar el préstamo?
¿Cuál es su valor aproximado?
¿Tiene cargas o hipotecas sobre el inmueble?
¿Cuál es el importe aproximado de las cargas?
Puede empezar con la relación de deudas y la nota simple. Tener impagos o embargos no descarta el estudio: la operación puede destinarse precisamente a pagarlos.
¿Cumple lo básico? Simule su nueva cuota o pida el estudio de su reestructuración
Hay tres formas de devolverlo. La cuota fija a largo plazo es la habitual al reestructurar; una carencia puede ayudar si necesita unos meses para recuperar ingresos.
La misma cuota de capital e intereses durante todo el plazo. Alargarlo baja la cuota total frente a la suma de las antiguas, aunque eleva los intereses totales. Si la empresa mejora, puede cancelar desde el 0 % o pasar el préstamo al banco.
Durante el plazo: capital e intereses, siempre la misma cantidad.
Al vencimiento: nada; con la última cuota el préstamo queda cancelado.
Hasta 24 meses pagando solo intereses mientras recupera el equilibrio del negocio, por ejemplo si ha perdido un cliente o cobra tarde. La deuda no baja durante la carencia y la cuota posterior es algo mayor. Los intereses se pagan cada mes desde la firma.
Durante el plazo: solo intereses durante la carencia; después, cuota fija de capital e intereses.
Al vencimiento: nada, si se ha completado el plazo con cuota fija.
Intereses cada mes y el capital al vencimiento, habitualmente a 36 meses ampliables a 48 en operaciones de más de 1 M€. Encaja si prevé vender un activo o ya gestiona una refinanciación bancaria; si no llegan, deberá devolver igualmente todo el capital.
Durante el plazo: solo intereses, la cuota más baja de las tres.
Al vencimiento: todo el capital, de una vez.
Dos casos de reunificación de deudas para empresas calculados con los mismos criterios que la calculadora, al 10 % TIN.
Situación: Empresa de distribución con seis préstamos y dos pólizas de vencimientos distintos. Las cuotas suman más de 9.000 € al mes y el banco no renueva las pólizas. Aporta un local tasado en 560.000 € y necesita 210.000 € para pagarlas todas y reunirlas en un préstamo.
Resultado: En la firma se paga por OMF a los ocho acreedores con sus certificados de deuda y las pólizas se cancelan también contractualmente. La empresa pasa a una sola cuota durante 10 años, menos de un tercio de lo que pagaba, aunque abona más intereses en total por el plazo mayor. Puede cancelar antes, desde el 0 %, si su banco vuelve a financiarla.
210.000 € al 10 % TIN en 120 cuotas fijas de 2.775,17 €; intereses totales 123.019,86 €; coste total de financiación 333.019,86 €. Comisión de apertura, honorarios, notaría, registro y AJD se liquidan el día de la firma y constan en la propuesta; la tasación la paga la empresa al encargarla.
Situación: Empresa industrial con una hipoteca vencida, un embargo de Hacienda y dos proveedores esenciales sin cobrar. Aporta su nave, tasada en 870.000 €, y solicita 320.000 € para pagarlo todo. Pide 12 meses de carencia mientras recupera las ventas que perdió con un cliente.
Resultado: En la firma se paga por OMF al banco, a Hacienda y a los proveedores, se levanta el embargo y la nueva hipoteca queda en primer rango. El primer año paga solo intereses y después una cuota fija durante 7 años. La carencia le cuesta unos 12.000 € más de intereses que amortizar desde el primer mes, a cambio de aliviar la caja en el año más difícil.
320.000 € al 10 % TIN: 12 meses pagando solo intereses (2.666,67 € al mes) y después 84 cuotas fijas de 5.312,38 €. Intereses totales: 158.239,83 €. Comisión de apertura, honorarios, notaría, registro y AJD se liquidan el día de la firma y constan en la propuesta; la tasación la paga la empresa al encargarla.
Ejemplos de operaciones como las que firmamos, calculados con el mismo motor que la calculadora y con datos anonimizados. La propuesta de cada operación se entrega por escrito con todos los importes.
¿Se encuentra en una situación parecida? Simule la nueva cuota y pida el estudio con sus deudas
Comparamos la refinanciación de deudas para empresas con garantía inmobiliaria con las vías que suelen plantearse antes.
Mejor: si el banco la concede, será más barata, con cuotas a 3-7 años.
Peor: con impagos recientes la deniega casi siempre, y tarda semanas o meses mientras siguen venciendo los pagos.
Mejor: sin gastos de notaría ni tasación; puede bastar con una deuda pequeña y uno o dos acreedores dispuestos a esperar.
Peor: cada acreedor negocia a su ritmo sin valorar el conjunto; quedan varias cuotas con calendarios distintos y la suma apenas baja.
Mejor: mantiene la deuda con el mismo acreedor, sin notaría ni tasación.
Peor: sigue generando recargos e intereses de demora, puede exigir garantías adicionales y no resuelve las demás deudas. Vea cómo aplazar deudas con Hacienda y la Seguridad Social.
Si el inmueble ya está hipotecado, estudiamos si conviene mantener esa hipoteca. Con buen interés y pagada al día, la nueva puede inscribirse detrás. Si ha vencido y el banco exige devolverla, se cancela por OMF en la firma y la nueva ocupa su lugar.
Simule la cuota única de su empresa o pida el estudio de su reestructuración de deuda
Las deudas con organismos públicos y proveedores generan recargos, embargos y, en algunos casos, reclamaciones al administrador. Incluirlas en la operación permite pagarlas en la firma y sustituirlas por una cuota prevista.
¿Dudas sobre su caso? Simule la nueva cuota o cuéntenos sus deudas: le respondemos en 24-48 horas
El principal riesgo de refinanciar es pagar más intereses totales al alargar el plazo, aunque la cuota mensual baje. Otros son sustituir deuda barata por otra más cara, asumir gastos de cancelación y apertura y comprometer un inmueble como garantía. Se mitigan refinanciando solo la deuda que de verdad tensa la caja, comparando la TAE y el coste total, pactando una cancelación anticipada desde el 0 % y acompañando la operación de un plan que corrija la causa del endeudamiento.
A una empresa le conviene refinanciar cuando sus cuotas superan la caja que genera el negocio, cuando financia activos a largo plazo con deuda a corto o cuando arrastra recargos, embargos o intereses de demora que encarecen su pasivo. También cuando vive de renovar pólizas cada año. Si puede pagar sus cuotas con holgura y sus deudas son baratas, lo sensato es mantenerlas y no asumir gastos innecesarios.
Para reducir intereses, la empresa cancela primero la deuda más cara, como recargos de Hacienda, financieras o excesos de póliza; renegocia el tipo con sus bancos apoyándose en su historial, y alarga plazos solo cuando la cuota resulta difícil de pagar. Una refinanciación con garantía inmobiliaria, desde un TIN del 10 %, reduce el coste si sustituye deudas más caras y ordena el resto en una sola cuota. Si las deudas actuales son más baratas, la ganancia está en el plazo, no en el tipo.
Agrupar pólizas, leasings y préstamos en una sola deuda es mejor cuando las cuotas sumadas tensan la caja y las pólizas se renuevan con dificultad, porque una sola deuda a largo plazo ordena el calendario y reduce la cuota mensual. No lo es si alguna deuda es muy barata o si un leasing está próximo a terminar, porque cancelarlo puede costar más que mantenerlo. Conviene analizar cada línea, con su tipo, su vencimiento, su coste de cancelación y sus garantías, y agrupar solo lo que mejora el conjunto.
La refinanciación resuelve el problema si, con la nueva cuota, la actividad ordinaria genera caja suficiente sin volver a endeudarse; solo lo aplaza si el negocio sigue perdiendo dinero y en unos meses necesita otra póliza. La prueba es un plan de tesorería con la nueva cuota y sin deuda adicional: si cuadra, la refinanciación funciona. Si no, hay que actuar también sobre costes, precios o activos, y valorar los préstamos para empresas en crisis.
Las pólizas y los préstamos bancarios que la empresa quiere reunificar se cancelan en la propia firma: se retiene el importe de cada uno y se paga directamente al banco en el mismo acto. Antes pedimos a cada entidad su certificado de deuda a la fecha de firma, con intereses y comisiones de cancelación. La empresa sale de la notaría con una sola cuota. Las pólizas deben cancelarse también contractualmente para que no vuelvan a disponerse.
En operaciones de menos de un millón de euros planteamos la deuda reestructurada a un plazo de hasta 10 años (15 por debajo de 500.000 €), con cuota mensual de capital e intereses. Alargar el plazo reduce la cuota, pero aumenta los intereses totales, por lo que ajustamos el plazo a las necesidades de tesorería de su empresa. La cancelación anticipada parte del 0 %, lo que permite amortizar antes si la situación de la empresa mejora.
Pedimos una relación de todas las deudas con su acreedor, saldo pendiente, cuota, tipo, vencimiento y garantías, junto con el último recibo de cada préstamo, póliza o leasing. Añadimos la CIRBE, los certificados de Hacienda y de la Seguridad Social y, si hay deudas vencidas con proveedores, su antigüedad. Con esa información revisamos el conjunto del pasivo y decidimos qué conviene agrupar. Después pedimos los certificados de cancelación para la firma.
La reestructuración puede incluir deudas con proveedores, además de las bancarias y las deudas con Hacienda y la Seguridad Social, y todas se pagan en la propia firma. Antes conviene negociar con cada proveedor, porque pagar al contado una deuda vencida suele permitir una quita o mejores condiciones futuras. Pedimos un certificado o reconocimiento de saldo de cada uno. Así la empresa sale con una sola cuota y con su cadena de suministro normalizada.
Si las deudas a cancelar superan el 50 % de la tasación, el inmueble por sí solo no permite cancelarlas todas. Las opciones son aportar otro inmueble como garantía, de la empresa o de un socio como hipotecante no deudor, priorizar las deudas más caras o urgentes, o negociar quitas antes de la firma. A veces conviene vender un activo y refinanciar el resto. Se lo decimos con claridad desde el primer análisis, en lugar de plantear una propuesta que no se pueda firmar.
La novación modificativa cambia condiciones de un préstamo existente, como el plazo, el tipo o la cuota, con el mismo acreedor y sin extinguir la deuda original, de modo que se mantienen sus garantías y su rango. La refinanciación, en cambio, usa un préstamo nuevo, a menudo de otro acreedor, para cancelar una o varias deudas anteriores. La novación requiere que el acreedor acepte; la refinanciación permite cambiar de financiador y agrupar varias deudas.
La compensación por cancelación anticipada es lo que el banco cobra cuando se le devuelve un préstamo antes de tiempo, para cubrir su pérdida. En préstamos a empresas se pacta libremente en el contrato, como un porcentaje del capital devuelto o una compensación por riesgo de tipo de interés en los préstamos a tipo fijo. En los préstamos a personas físicas con garantía sobre un inmueble residencial, la Ley 5/2019 la limita. Hay que incluirla en el certificado de deuda para calcular el coste real de refinanciar.
El ratio deuda financiera neta sobre EBITDA divide la deuda con coste, menos la caja, entre el resultado operativo antes de amortizaciones, e indica cuántos años de EBITDA harían falta para pagarla. En la mayoría de sectores, por encima de 3 o 4 veces se considera elevado y la banca empieza a restringir; por encima de 5, muy alto. Una reestructuración que alarga plazos no cambia el ratio, pero sí mejora la cobertura de las cuotas.
La TAE, tasa anual equivalente, expresa el coste anual efectivo de un préstamo incluyendo el TIN, la frecuencia de pago y las comisiones y gastos obligatorios, como la apertura. El TIN solo indica el interés nominal. Dos préstamos con el mismo TIN pueden tener costes muy distintos según sus comisiones y su plazo. Al refinanciar hay que comparar la TAE de la nueva operación con el coste real de las deudas que cancela, incluidos sus recargos.
La cláusula de vencimiento cruzado, o cross default, permite al banco declarar vencido su préstamo si la empresa incumple otra deuda, aunque con él vaya al corriente. Un solo impago puede provocar así un efecto dominó en todo el pasivo bancario. Antes de reestructurar conviene revisar qué préstamos la incluyen, porque cancelar o renegociar una deuda puede activarla en otra, y planificar la refinanciación para cancelar a la vez todas las afectadas.
Referencias:
La calculadora conserva el importe y el plazo que eligió antes y el formulario, los datos que haya escrito. Cuéntenos qué deudas quiere reorganizar y le llamamos en 24 horas laborables, sin compromiso.
La cuota incluye capital e intereses, con sistema francés. El TIN parte del 10 % anual; el definitivo depende del inmueble, del porcentaje solicitado y del estudio. Importe máximo en el simulador: 1.000.000 €. Plazo: hasta 15 años por debajo de 500.000 €, hasta 10 años entre 500.000 € y 1 M€ y, a partir de 1 M€, 24-36 meses (48 como máximo), habitualmente con intereses mensuales y capital al vencimiento; el simulador ajusta el plazo al importe. La estimación no incluye apertura, honorarios, tasación ni gastos; los verá en la propuesta. Aquí, el coste total suma capital e intereses.
¿Qué importe de financiación necesita su empresa?
¿Dispone de propiedad inmobiliaria que pueda garantizar el préstamo?
¿Cuál es su valor aproximado?
¿Tiene cargas o hipotecas sobre el inmueble?
¿Cuál es el importe aproximado de las cargas?